Plegaria pidiendo ayuda en la aflicción

¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? [A] ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, Con tristezas en mi corazón cada día? [B] ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío; [C] Alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte; [D] Para que no diga mi enemigo: Lo vencí. Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara. [E] Mas yo en tu misericordia he confiado; Mi corazón se alegrará en tu salvación. Cantaré a Jehová, Porque me ha hecho bien. [F]

Salmos 13:1-6

  • A: David muestra su profunda humanidad al mostrar su aflicción, angustia y desesperación, se siente solo, abandonado, sin protección está en un momento de quiebre.
  • B: ¿Qué más nos hace filosofar, reflexionar sobre nuestras decisiones, acciones y nuestras propias vidas que el dolor?.
  • C: Cuando estamos solos, vulnerables y en peligro ¿A quién recurrimos?
  • D: La muerte se compara con el sueño, ya quien cree en Cristo resucitará
  • E: Aunque veamos enemigos físicos el enemigo último es espiritual, y su objetivos es afligirnos para que dudemos y nos alejemos de Dios.
  • F: Nuestros fracasos no es culpa de Dios es consecuencia de nuestra libertad, siempre es buen momento para la oración y adoración. Ya que su voluntad siempre es justa y perfecta aunque no la veamos a simple vista.
  • Reflexión

    Para aprender a andar en bicicleta hay que caerse varias veces. A nadie le gusta perder ni sufrir, pero ¿Qué mejor maestro que el dolor y el error?, la experiencia, el crecimiento y superación personal no es la suma de errores, aciertos, justicias e injusticias, lo bueno, lo malo y los feo. Tristemente las nuevas generaciones no toleran la frustración, corregirlos de su error es visto como discriminación o discurso de odio, una generación que no sabe la diferencia entre un hombre y una mujer, un derecho de un capricho, y creen que llorar es una lucha. Vivir es una lucha digna de ser vivida.

    Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
    Romanos 5:3-5

    Misión

    Leer el capitulo cien de Salmos.