Plegaria pidiendo ayuda en la aflicción
¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? [A] ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, Con tristezas en mi corazón cada día? [B] ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío; [C] Alumbra mis ojos, para que no duerma de muerte; [D] Para que no diga mi enemigo: Lo vencí. Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara. [E] Mas yo en tu misericordia he confiado; Mi corazón se alegrará en tu salvación. Cantaré a Jehová, Porque me ha hecho bien. [F]
Salmos 13:1-6
Reflexión
Para aprender a andar en bicicleta hay que caerse varias veces. A nadie le gusta perder ni sufrir, pero ¿Qué mejor maestro que el dolor y el error?, la experiencia, el crecimiento y superación personal no es la suma de errores, aciertos, justicias e injusticias, lo bueno, lo malo y los feo. Tristemente las nuevas generaciones no toleran la frustración, corregirlos de su error es visto como discriminación o discurso de odio, una generación que no sabe la diferencia entre un hombre y una mujer, un derecho de un capricho, y creen que llorar es una lucha. Vivir es una lucha digna de ser vivida.
Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.
Romanos 5:3-5
Misión
Leer el capitulo cien de Salmos.
